Para consultas
Ten cada cita preparada.
Lo esencial del día a día, fácil de encontrar.
- Mantener juntas salas y material.
- Actualizar el uso en el momento.
- Ver qué necesita atención.
Una apertura más tranquila empieza en el armario de material.
En una consulta pequeña, la misma persona puede preparar una sala, recibir una entrega y responder a la pregunta de un compañero sobre material de repuesto en pocos minutos. El inventario rara vez tiene un momento propio en el día. Rollos de papel, guantes, mascarillas y productos de limpieza se acumulan donde hay sitio, y el registro se queda atrás. Tana ayuda a un equipo reducido a crear una imagen compartida de ese material, facilitando comprobar un armario sin depender de quien repuso por última vez.
Mantén la primera configuración cerca de la rutina de apertura de la consulta. Nombra los almacenes según las salas, cajones y armarios que el personal usa de verdad, y añade después los consumibles que más se revisan. Incluye un tamaño o referencia cuando evite confusiones, y añade fotos de envases parecidos. Registra cantidades por separado en cada almacén. El total muestra el stock registrado conjunto, mientras que el detalle por sala ayuda a ver si algo está listo cerca o hay que traerlo todavía del almacén.
Una actualización breve al desembalar una entrega o al abrir una caja es más llevadera que reconstruir toda la semana después. Acordad qué significa una unidad y dejad clara esa regla para todos los que cambian cantidades. Usa umbrales en los artículos que se reponen con regularidad, para que un total bajo invite a revisar. El personal puede entonces comparar el registro con el estante real y con el día que tiene por delante. El inventario apoya esa revisión mostrando lo que realmente se ha contado; el criterio sigue siendo del equipo.
Prueba primero con un armario e incluye una comprobación rápida en un relevo habitual. Las etiquetas QR abren el detalle de un almacén, la búsqueda encuentra un producto desconocido y un CSV filtrado sirve de referencia durante un recuento. Tana se queda con el material corriente que rodea el trabajo — el artículo, el número, el armario — ofreciendo a un equipo pequeño una forma sencilla de dejar al siguiente turno información más clara y un espacio de material más comprensible.