Para salones

Nunca hagas esperar a un cliente.

Ten listos los productos con los que te gusta trabajar.

  • Ver color y material por estante.
  • Actualizar el stock según se usa.
  • Notar a tiempo lo que se acaba.

Quédate con la persona sentada en la silla.

La próxima cita está a punto de llegar y el tinte que necesitas está en algún lugar entre el carro de trabajo y la trastienda. Alguien recuerda haber abierto otro tubo, pero nadie sabe con certeza qué queda. En un salón pequeño, estas preguntas compiten con el trabajo por el que los clientes vienen realmente. Tana da a tintes, geles, champús y consumibles un lugar claro en tu inventario, de modo que preparar una cita empiece con un registro compartido en vez de otra pregunta lanzada al otro lado de la sala.

Organiza el stock según cómo funciona tu salón. Crea almacenes separados para el armario de color, la mesa de uñas y el estante de venta, y usa nombres de producto que incluyan el tono o el tamaño que tu equipo reconoce. Las fotos ayudan a distinguir envases parecidos cuando alguien consulta una ficha. Si tienes más de un salón, las ubicaciones permiten agrupar los almacenes por centro. Así el equipo ve la cantidad total y a la vez comprueba dónde están físicamente los productos.

Cuando llega un pedido o se usa un producto, actualiza la cantidad correspondiente. Decidid juntos si una unidad representa un tubo cerrado, un bote u otra unidad de conteo constante; la utilidad del registro depende de que todos sigan la misma convención. Los umbrales de stock bajo destacan los artículos cuyo total registrado va menguando. Antes del siguiente pedido, revisa esos artículos y compáralos con tus estantes reales, tu agenda de citas y los productos que esperas usar más durante la semana que viene.

No hace falta catalogar todo el salón en una tarde. Empieza por la gama de color o los consumibles que más a menudo provocan una búsqueda de última hora. Imprime etiquetas QR para la zona de almacenaje, encuentra un producto conocido con la búsqueda y haz que actualizar cantidades forme parte de la rutina de apertura o cierre. Un CSV filtrado te da una lista para un recuento. Tana reúne esa modesta disciplina diaria en una vista compartida, dejando más espacio para el asesoramiento, el trabajo cuidadoso y los detalles de acogida que hacen tuyo el salón.