Para talleres

Mantén el elevador en marcha.

Piezas listas antes de que el coche esté en el puente.

  • Guardar piezas por bahía o estante.
  • Registrar lo que usa cada reparación.
  • Detectar una pieza escasa a tiempo.

Que la próxima reparación empiece con las piezas a mano.

Un taller puede perder tanto tiempo con un artículo pequeño como con una pieza grande. Guantes, clips, filtros, productos de limpieza y tornillería habitual se usan durante todo el día, a veces desde varias zonas a la vez. Un paquete que ayer parecía lleno puede estar casi vacío cuando llega el siguiente vehículo. Tana da al taller un registro compartido de estos artículos cotidianos, ayudando al equipo a comprobar qué se ha contado y dónde está mientras prepara la próxima reparación.

Organiza los almacenes alrededor del estante de piezas, las bahías de servicio y los armarios que ya usáis. Nombra los artículos con las referencias, tamaños o códigos de fabricante que tienen sentido para tus técnicos, y añade una foto cuando envases parecidos generen confusión. Mantén distintos los productos diferentes aunque suelan guardarse juntos. Tana registra la información de stock que introduces: cómo se llama el artículo, cuánto queda y qué estante o bahía lo tiene.

Suma cantidades cuando llegan las entregas y réstalas cuando se usan piezas o consumibles. Si el stock pasa a otra bahía, actualiza los almacenes afectados para que los compañeros sepan dónde mirar. Elige una unidad de conteo coherente para artículos en caja y sueltos. Pon umbrales en el material de uso frecuente para destacar totales bajos y luego revísalos junto con el trabajo ya programado. Las decisiones de pedido siguen en manos de quienes conocen los trabajos; lo que cambia es que parten de un número contado en lugar de una estimación.

Puedes empezar por un armario de consumibles en vez de catalogar cada pieza del taller. Encuentra un artículo con la búsqueda o el escaneo de códigos compatible, y pon etiquetas QR en los almacenes para comprobar su contenido más fácilmente. Un CSV filtrado apoya un recuento periódico en un momento más tranquilo. Mantener esos pequeños registros ayuda a los compañeros a prepararse el trabajo unos a otros, sobre todo en los cambios de turno o cuando el técnico que suele llevar el almacén está ocupado con un vehículo.