Para laboratorios
Mantén el trabajo en marcha.
Reactivos y consumibles, visibles de un vistazo.
- Identificar material con fotos.
- Anotar su lugar de almacenaje.
- Fijar un umbral útil.
Dale al siguiente experimento un punto de partida más claro.
Un experimento puede llevar días de preparación y, aun así, un consumible que falta basta para interrumpir el plan. Guantes, tubos de muestra, puntas de pipeta y productos de limpieza se reparten entre las mesas de trabajo y un almacén común, y distintas personas los cogen a lo largo de la semana. Tana ayuda a un laboratorio a mantener un registro compartido de estos objetos, dando a los investigadores un sitio donde comprobar qué se ha contado y a dónde pertenece antes de preparar el material para otra sesión en la mesa.
Construye el inventario alrededor de la organización de almacenaje que tu laboratorio ya usa. Nombra con claridad estantes, cajones y zonas de material, y separa productos cuando importen el tamaño o la referencia. Añade fotos para distinguir envases parecidos. Donde registres stock de reactivos, usa los identificadores de producto que tu equipo ya reconoce, para que una búsqueda llegue al estante correcto. Las cantidades pertenecen a almacenes concretos, así que el total de un artículo puede comprobarse junto a la cantidad realmente registrada cerca de la mesa donde alguien piensa trabajar.
Cuando llega una entrega, suma su cantidad al sitio donde se guarda. Registra el consumo y actualiza los almacenes afectados cuando el material se mueve. Acordad las unidades de conteo antes de que varias personas empiecen a introducir cantidades: una gradilla, una caja y un tubo suelto no deben significar lo mismo. Los umbrales llaman la atención sobre artículos cuyo total registrado ha bajado. El equipo puede usar ese aviso para revisar el stock real y el trabajo previsto, y decidir después qué hay que reponer.
Un primer paso útil es un estante de consumibles compartidos. Etiqueta el almacén con un código QR, haz que los artículos se puedan buscar y exporta un CSV filtrado para un recuento periódico. Tana es una capa práctica para el inventario diario: el consumible, la cantidad contada y el estante o cajón que lo guarda. Dentro de ese alcance ayuda a dejarse información más clara unos a otros y hace que las comprobaciones rutinarias dependan menos de la memoria de quien abrió la última caja.